Acompañamos a familias empresarias en la organización de sus activos y la preparación del relevo generacional.
Las familias empresarias enfrentan desafíos únicos: coordinar los intereses de múltiples generaciones, definir roles claros en el gobierno corporativo y preparar la transición del liderazgo sin comprometer la continuidad del negocio.
Nuestro servicio de Estructuración Patrimonial ayuda a diseñar esquemas organizativos que protejan el patrimonio, clarifiquen las relaciones entre familia y empresa, y establezcan mecanismos para la toma de decisiones estratégicas de largo plazo.
Propietarios que buscan formalizar la estructura de propiedad y establecer reglas claras para el funcionamiento del grupo.
Grupos empresariales en los que conviven dos o más generaciones y necesitan preparar la sucesión.
Fundadores que desean organizar su patrimonio personal y empresarial de cara a la jubilación o transmisión de activos.
Los activos familiares y empresariales están entrelazados sin separación clara, dificultando la gestión y la planificación fiscal.
No existen reglas escritas sobre cómo se toman decisiones estratégicas, generando conflictos entre miembros de la familia.
No hay un plan formal para el relevo generacional, creando incertidumbre sobre el futuro del negocio.
La estructura de órganos de gobierno (consejo familiar, consejo de administración) no está definida o no funciona efectivamente.
Relevamos la estructura actual de activos, empresas y participaciones, identificando riesgos y oportunidades de reorganización.
Proponemos esquemas de organización societaria que optimicen la gestión, la protección patrimonial y la eficiencia fiscal.
Facilitamos sesiones de trabajo con la familia para definir valores, reglas de funcionamiento y procesos de toma de decisiones.
Diseñamos la hoja de ruta para el relevo generacional, incluyendo la composición y funcionamiento de los órganos de gobierno.
Apoyamos la puesta en marcha de las nuevas estructuras y procesos, facilitando las primeras reuniones de los órganos de gobierno.
Separación clara entre patrimonio personal y empresarial, con esquemas societarios eficientes.
Documento escrito que establece las reglas de juego para la familia y el negocio.
Órganos de gobierno (consejo familiar, consejo de administración) con roles y responsabilidades claros.
Plan de transición generacional que reduce la incertidumbre y prepara a los sucesores.
Solicite una consulta sin compromiso y analizaremos juntos su situación.
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